Nos podemos encontrar con clientes visuales, auditivos y kinestésicos.
Visual: Habla rápido, mira a los ojos en forma directa, gesticula hacia arriba como dibujando en el aire, utiliza palabras visuales, su postura es rígida, la respiración rápida y acelerada y la voz aguda de ritmo rápido y entrecortado.
Auditivo: habla cómo escuchando por teléfono, generalmente no mira a los ojos, tiende a mover la cabeza hacia el costado y a mover los brazos. Elige palabras que reflejan sonidos, tiene postura relativamente distendida, la respiración es homogénea con movimientos rítmicos. Tonalidad melódica y agradable..
Kinestésico: habla lentamente y en forma pausada, mira hacia abajo y a la izquierda, se mueve con soltura en forma distendida. Elige palabras que reflejen sensaciones, su postura es cómo la del pensador. La respiración profunda que arranca desde el estómago. Tonalidad profunda.